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¿Quieres Pelear? Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Marcos 5:6
Al terminar el estudio de Marcos 5:1-20, Lety se acercó y en voz baja, como si me estuviera contando un secreto, me dijo - ¡Mi mamá tiene demonios! - Sorprendido por la forma en que me abordó, volqué mi atención en su historia.
La mamá escuchó el Mensaje muchos años atrás. El impacto de la Buenas Noticias en su vida fue tal que no perdía oportunidad para compartir lo que había escuchado y aprendido sobre Jesús, pero cuando el papá de Lety se dio cuenta de ésta situación con muchas golpizas le prohibió seguir estudiando el Libro y hablar con otros sobre el tema. Sin recordar cómo y cuándo, Lety dijo que su mamá empezó a mostrar una conducta extraña, como si estuviera loca, intentando suicidarse en varias ocasiones. El esposo le llevó con médicos y siquiatras sin resultados hasta ahora. - Lety, tienes que orar por tu mamá, tenemos que orar por tu mamá – le dije.
Aquella joven, alarmada me dijo: -Cuando oro por mi mamá me llama por teléfono para decirme que no lo haga porque “la molestan mucho”. Escucha voces indicando que me diga que suspenda mis oraciones. Esas voces no la dejan en paz, entonces se pone muy “enferma”-. Con profunda tristeza terminó diciendo - Creo que son demonios.
Por unos momentos sentí temor, sin embargo, el Espíritu Santo me fortaleció y le dije: -Tú mamá puede ser LIBRE en el nombre de JESÚS-. Su rostro se iluminó con una sonrisa llena esperanza.
Mi corazón se llenó de confianza en AQUEL ante Quien los demonios se postran y declaran que JESÚS ES EL HIJO DEL ALTÍSIMO. Dice la Palabra que cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de Él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de Él. Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado (1 Juan 3:22-23).
¿Crees? ¿Puedes amar a Lety y sus padres como a ti mismo? Cuando oramos unos por otros hay sanidad por que la oración eficaz de Sus hijos puede mucho (Santiago 5:16b). Te invito a pelear esta batalla espiritual pidiendo un suceso extraordinario y maravilloso en el nombre de Jesús, en quien solo hay LIBERTAD.
No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros. Deuteronomio 3:22
Intercede pidiendo que Él proteja:
La vida de mi esposa, hijos y la mía.
La vida de los miembros de nuestro equipo.
La vida de mis padres Jorge, Anita, Raúl y Lucy.
La vida de mis hermanos y sus familias: Jorge, Sergio y Norma.
La vida de nuestra iglesia, I.B. Betesda y nuestro pastor Antonio y su familia.
Tu vida, como buen soldado de Jesucristo.
Caleb, Noemí e Hijos.
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