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Saludos cordiales, Gracias, muchas gracias a quienes a lo largo de cuatro años o mas, han estado acompañandome en el ministerio.
Muchos de ustedes compartieron conmigo los dos años de trabajo entre el pueblo Garifuna. Desde ese tiempo me han cobijado con sus oraciones y ofrendas, y doy gracias al Señor por ello. Mas adelante siguieron conmigo el viaje exploratorio a Bangladesh. Dios los usó nuevamente y en Su infinita gracia añadió más intercesores para este proyecto llamado “ Sur de Asia”. En cada una de las experiencias que El nos ha permitido vivir, hemos crecido juntos y hemos quedado admirados de lo que Dios sigue haciendo en estos tiempos.
Nuestro Dios ha hecho una pausa en mi vida, y he comprendido que Sus planes y tiempos son perfectos. Quiero compartir con ustedes compañeros de trabajo, que Dios ha contestado una de las peticiones de mi corazón. Por lo tanto, si El nos presta la vida, en junio próximo, Emmanuel y su servidora, uniremos nuestras vidas en matrimonio y al servicio de quien nos ha salvado. Ambos venimos desarrollando trabajo de meses atrás a la fecha, y estamos agradecidos al Señor por mostrarnos Su voluntad.
Quiero agradecer el apoyo recibido de Iglesias, familias y amigos que en esta etapa de mi vida me han brindado, gracias por cada uno de sus detalles, ¡son incontables! Les animamos que sigan con nosotros en este proyecto al Sur de Asia.
Después de pedir bendición del Señor para unir nuestra vida y consagrarnos para servir al Señor, seguiremos aquí en nuestro amado México, más o menos por un año, a fin de hacer los ajustes necesarios para irnos al campo musulmán en el tiempo del Señor. En ese año buscaremos compartir con ustedes las bendiciones recibidas de nuestro buen Dios, así como trabajar fuertemente la capacitación y movilización de latinos que quieran ir a Bangladesh. Es nuestra oración, tener diez latinos en este país en los próximos cinco años.
He plasmado cada una de las experiencias vividas en el Sur de Asia, algunas de ellas he tenido al placer de compartir con ustedes. Ahora, pongo en sus manos dos escritos con los nombres: “Mi experiencia en Bangladesh” y “Mi experiencia en Calcuta”. Tengo la firme convicción que será de bendición a su vida y que de esta forma conocerán mejor el campo donde ustedes y nosotros regresaremos a trabajar. Por favor, a su tiempo, háganos saber sus comentarios y sentir al respecyo. Estamos para servirles.
“Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones. Acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de nuestra fe, del trabajo de nuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor. Jesucristo”.1 Tesalonicenses 1:2-3
En Su amor.
ANA.
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