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OREMOS POR BANGLADESH Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2: 10-11
En este país del sur de Asia la presencia Hinduista es importarte. En el transcurso de cada día, se puede ver como ellos siguen las normas de su religión. Son muchos los dioses que se pueden encontrar en las casas, negocios y calles. Es difícil no encontrar caminando en cada lugar altares a sus dioses. Los hinduistas reflejan en sus ojos, palabras y actividades de cada día, la urgente necesidad que tienen de encontrar al Dios verdadero.
Caminando por una de las calles, llegué a uno de los templos hinduistas más importantes y en consecuencia mas concurridos. Un hombre estaba en la puerta y me invitó a pasar. Conforme caminaba, los olores de especias y flores comenzaban a profundizar su aroma. Los dioses que se podían ver no eran mas que piedras de todos tamaños, al igual que palos con el engaño de ser dioses y lo único que reflejan es miedo, dolor y venganza. Cada dios tenía por lo menos una docena de devotos, tratando con sus oraciones y ofrendas de apaciguar su ira. Este hombre que me había invitado a pasar, no dejaba de seguir mis pasos en todo el recorrido, pero eso no me impidió interceder. Una y otra vez me explicaba las funciones que cada uno de sus dioses tenían y que debía poner mi fe en ellos. El, insistía en que debía comprarle una pequeña piedra y un listón rojo y ofrecerlo a uno de sus dioses, de no hacerlo la maldición de ellos caería sobre mí. Al término de mi recorrido este hombre se acercó y me preguntó ¿Eres cristiana? Lo soy, contesté, y añadí; Jesús me ha dado la paz que buscaba y el perdón de pecados que necesitaba, su muerte y resurrección me dan la convicción que El es el Dios verdadero, Jesús me ha dado una vida plena y me espera una mejor después de esta vida terrenal. ¿Usted tiene todo esto? pregunté, No, contestó y añadió, por eso hago todo esto, y aunque tuvieras la verdad no quiero escucharla.
¿Cuántas personas pueden estar con el mismo sentir que este hombre? Por una parte ellos buscan perdón y salvación. Y por la otra se esmeran día a día en cumplir con su religión y dioses, mismos que no les dan pa, perdón y salvación. Quienes hemos encontrado a Jesús y estamos agradecidos por lo que El ha hecho en nuestra vida, sabemos del engaño espiritual en el que millones de personas viven y esa gratitud nos lleva a estar donde hay necesidad.
OREMOS
- Pidamos que la ceguera espiritual en este país, sea quebrantada en el nombre de Jesús y que haya más obreros que Dios lleve a su mies.
- Clamemos porque Dios prepare corazones que escucharán Su Palabra y que Su Espíritu Santo los convenza de pecado, justicia y juicio.
- Oremos por fruto que permanezca y se multiplique en cada grupo religioso, hinduistas, musulmanes y budistas.
Bendiciones,
Ana.
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